Colores extravagantes, labios gruesos y pintarrajeados, cabelleras largas, blondas, cobrizas; lunares a filo de labio, cigarrillo en la mano, sedas y tacones, lentejuelas, purpurina… Una serie de elementos que convergen en la creación del espectáculo drag, o mejor dicho, la cultura drag.
Se trata de la exageración de ciertos rasgos físicos, tanto humanos como animales, que tienen como objetivo conseguir una gran caricatura de carne y hueso y la exteriorización de los lados ocultos de la personalidad. Por ello, en el mundo quien hace la personificación de una mujer y consigue sus rasgos excesivamente femeninos es conocido como drag queen; en tanto que para aquella persona interesada en mostrar en el escenario un hombre valeroso, musculoso, despojándose así de su feminidad natural, recibe el nombre de drag king: El arte drag animal y drag monster se refiere a la interpretación de animales y seres fantásticos correspondientemente.
El tema de la transformación drag adoptó toda una filosofía y cultura a partir de la década de los ochenta con personajes como Divine, la primera drag queen de la historia; una rubia que sobresaltó con su novedad y provocación a una sociedad norteamericana que estaba acostumbrada a las máscaras.
En realidad, esta creación surgió de las minorías sexuales como una forma de resaltar momentos de la vida. Quien vive en el mundo drag se desenvuelve en la creación de nuevas imágenes y formatos de la existencia del ser. Es un tema protestatario con varias ramas de expresión, entre ellas el teatro.
c nota q t gustan las grag jejeje xvr komo bailan
ResponderEliminarHa, choii, te gustan las drags, no? :3
ResponderEliminar